Y en ese momento, supo que siempre llevaría consigo la lección que Julián le había enseñado: que a veces, es necesario perderse para encontrarse.
La noche se convirtió en un torbellino de conversaciones, risas y música. Sofía se sintió viva por primera vez en mucho tiempo. Y cuando el café cerró, y Julián le ofreció llevarla a su casa, aceptó. Perderte para encontrarme - Elizabeth Clapes.epub
Sofía permaneció en la ciudad durante meses, tiempo durante el cual se convirtió en una parte integral de la comunidad del café. Julián se convirtió en un hermano para ella, y el café en su hogar. Y en ese momento, supo que siempre llevaría
De vez en cuando, el hombre de la barra se acercaba a su mesa, para preguntarle cómo estaba o para contarle alguna historia. Sofía se rió por primera vez en semanas, y sintió que su corazón se aligeraba un poco. Y cuando el café cerró, y Julián le