Un día, una empresa le ofreció millones por Pack. Elías lo pensó dos veces… y luego escribió en El Núcleo:
Pack se volvió gratuito. La gente añadió plugins ridículos: un sintetizador, un modo novela visual para depurar, hasta un Tamagotchi que moría si dejabas un while(true) . pack programas todo en uno
Los puristas lo odiaban. "Hace todo, pero nada bien", decían. Los productistas lo amaban: "Termino en una hora lo que antes llevaba tres". Un día, una empresa le ofreció millones por Pack
—¿Es código abierto? —preguntaban. —¿Consume 12 GB de RAM? —¿Puede hacer café? Los puristas lo odiaban
:liberar al mundo
Pack no era solo un IDE, ni una suite ofimática, ni un centro de control del sistema. Era todo eso y más.
Había una vez un programador llamado Elías que soñaba con la herramienta perfecta. Cansado de saltar entre terminales, editores, depuradores y clientes de API, decidió crear algo que nadie había logrado: , un programa todo en uno.