Llegando a la mitad, el PDF se volvía visual. Había fotos borrosas de reflejos. "No me reconozco", decía una nota al pie. "He pasado seis meses pegando mis pedazos con pegamento barato, y hoy, por fin, una grieta me parece hermosa". Semana 52: La Puerta.

En el mundo de los coleccionistas de historias olvidadas, el archivo "52 Semanas Con Una Mujer Rota"

"Estar rota no es el final del proceso, es el diseño original de la libertad"